Carlos III y las Nuevas Poblaciones

Adaptación heráldica del escudo de la intendencia de Nuevas Poblaciones

El nacimiento de las Nuevas Poblaciones se produce gracias al trabajo y la ilusión del ilustrado Pablo de Olavide a finales del siglo XVIII.

Durante el reinado de Carlos III, se llevarán a cabo intentos de renovar una España siguiendo los dictámenes del llamado siglo de las luces. En este proceso renovador participarían personajes de la talla intelectual como el conde de Floridablanca, Gaspar Melchor de Jovellanos o el mismo Pablo de Olavide.

La creación de todos estos nuevos poblamientos se centra bajo el periodo de vigencia del fuero de las Nuevas Poblaciones (1767-1835). Este marco legal estableció las coordenadas económicas y sociales que posibilitaron la puesta en marcha en uno de los experimentos sociales de mayor calado en Andalucía. Este modelo social, desarrollado en el periodo foral, dejará su impronta en el posterior desarrollo del municipio.

«Favorecer la seguridad del tráfico de personas y mercancías»

Todo ocurrió un domingo. Aquel 5 de julio de 1767, en el palacio real de Madrid, el rey Carlos III rubricó la Real Cédula de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena que contenía el Real Fuero de Población, el documento oficial donde se explicitaban las leyes y las disposiciones para el exclusivo gobierno de las nuevas colonias establecidas al norte de la provincia de Jaén.

Pocas ciudades pueden presumir de poseer una fecha concreta de nacimiento. La Carolina posee el día exacto en que su proyecto ciudadano vio la luz. Y junta a ella las nuevas poblaciones de Santa Elena y Guarromán, las tres primeras de un conjunto de localidades que constituyeron uno de los proyectos más importantes del gobierno del monarca ilustrado.

Antes de la promulgación de la Real Cédula de las Nuevas Poblaciones el proyecto colonizador tuvo importantes antecedentes que se remontan al nombramiento en Madrid de los consejeros, ministros y hombres de Estado que promovieron con su esfuerzo una de las empresas más ambiciosas del último tercio del siglo XVIII en España. El más importante de todos es Pablo de Olavide y Jáuregui, el principal ideólogo e impulsor del proyecto colonizador, tanto en Sierra Morena como años después en Andalucía con las poblaciones de La Carlota, en Córdoba, y La Luisiana, en Sevilla.

La historia nos recuerda que en 1766 el Gobierno valora en Madrid la posibilidad de asentar los colonos que el coronel bávaro Johann Caspar von Thürriegel se había comprometido a traer del sur de Alemania, este de Suiza y norte de Italia. 

Carlos III

Rey de España entre los años 1759 y 1788, apodado el mejor alcalde de Madrid fue un Hombre sin grandes atributos físicos, ni intelectuales. Carlos III contaba, sin embargo, con un carácter afable y un gran sentido común que puso al servicio de la monarquía. Fue especialmente hábil en la elección de sus colaboradores, a los que mantuvo en el cargo el tiempo suficiente para que pudieran desarrollar sus políticas reformistas.

Carlos III entregando las tierras a los colonos de Sierra Morena, José Alonso del Rivero (1805)
Primera página del Fuero de las Nuevas Poblaciones

“Podrán ser las Poblaciones el ejemplo de España no sólo para la buena Agricultura, sino también para la industria, actividad y trabajo de sus naturales. […] no sólo serán aquellos pueblos los más felices de la tierra, sino el modelo con que puedan mejorarse todos los de España. ” — Pablo de Olavide

Otros personajes destacados:

Pablo de Olavide

Pablo de Olavide y Jáuregui nació en Lima en 1725.
Viajó a España en 1752, casándose con una rica heredera, y visitó Italia y Francia, conociendo a la intelectualidad ilustrada europea. Relacionado con los reformistas del gobierno, fue nombrado Asistente de Sevilla (1767), Intendente del Ejército de los cuatro reinos de Andalucía (Jaén, Córdoba, Granada y Sevilla) y Caballero de la Orden de Santiago. Emprendió numerosas obras de reforma en la ciudad de Sevilla: alcantarillado, desecado de lagunas intramuros, trazado de la Alameda de Hércules, mejoras de las orillas del río, etc. Ordenó también levantar el primer plano de la ciudad en 1771.

Nombrado Superintendente de las Nuevas Poblaciones de Sierra Morena, llevó a cabo la repoblación del camino real desde Sevilla a Madrid, fundando más de cuarenta pueblos en las actuales provincias de Cádiz, Sevilla, Córdoba, Jaén y Ciudad Real. Realizó un informe sobre la producción agraria y la tenencia de la tierra en Andalucía, proponiendo diversas medidas económicas, y un nuevo plan de estudios para la Universidad Hispalense en el cual las asignaturas de Teología debían dejar paso al estudio de las Ciencias Naturales, las Artes y las Ciencias Jurídicas.

Conde de Campomanes

Pedro Rodríguez de Campomanes. Fue un político, jurisconsulto y economista español. Fue nombrado ministro de Hacienda en 1760 en el primer gobierno reformista del reinado de Carlos III dirigido por el primer ministro conde de Floridablanca.

Tras apoyar la expulsión de los jesuitas (1767), quienes mantenían el monopolio de formación de los nobles y encabezaban la oposición a las reformas regalistas, se unió a Pablo de Olavide y al propio conde de Aranda para organizar la repoblación o colonización de Sierra Morena y escribió su Instrucción para las nuevas poblaciones de Sierra Morena y fuero de sus pobladores, donde preconizaba reformas agrarias que a su juicio deberían aplicarse a todo el agro español: reparto de tierras entre pequeños propietarios, compatibilizar ganadería y agricultura e imponer una ley de arrendamientos a largo plazo. 

Johann Kaspar Thürriegel

Thürriegel, fue un coronel alemán de origen bávaro al servicio de Carlos III de España, encargado de atraer colonos centroeuropeos a las nuevas poblaciones de Sierra Morena. 

En 1767 se presenta ante el moderno e ilustrado rey de España Carlos III, para enseñarle su plan de colonización interna de España. Ya con la correspondiente autorización de la corona española, se dirigió a reclutar gente principalmente al sur de Alemania como Baden, Wurtemberg, Palatinado, Obispado de Maguncia y Tréveris, Alsacia y Lorena, Suiza, Flandes, entre otros, consiguiendo reunir unos 7000 pobladores, con los que se fundaron 15 ciudades y 26 asentamientos en Sierra Morena y Andalucía, como por ejemplo Fuente Palmera, La Carolina, La Luisiana, El Campillo, La Carlota, Cañada Rosal o Aldeaquemada.